Ir al contenido

Valorización de obra: del avance al cobro sin hojas de cálculo

Por qué las valorizaciones se observan, cómo conectar el avance con la facturación y qué controlar antes de presentarla.

La valorización es el documento con el que una contratista cobra lo ejecutado. En muchas empresas se arma en una hoja de cálculo que copia el presupuesto, suma el avance que reporta el residente y resta adelantos y retenciones. Funciona hasta que el cliente la observa.

Por qué se observan las valorizaciones

  • El avance no tiene sustento. El porcentaje se reporta sin metrado ni fotos de la partida.
  • El presupuesto cambió. Hubo adicionales o deductivos, y la hoja todavía valoriza contra la versión anterior.
  • Los descuentos no cuadran. La amortización del adelanto o el fondo de garantía se calcularon con otro criterio que el del contrato.
  • La factura no coincide. Se facturó un monto distinto al aprobado, o sin la detracción que corresponde a los contratos de construcción.

Del avance al cobro en un solo flujo

  1. Avance con sustento. El capataz registra el avance por partida desde la obra, con fotos, aunque no haya señal.
  2. Valorización contra el presupuesto vigente. Cada partida se valoriza con su avance acumulado y la versión aprobada del presupuesto, incluidos adicionales y deductivos.
  3. Descuentos del contrato. La amortización del adelanto y las retenciones salen de las condiciones del contrato, no de una fórmula escrita a mano.
  4. Factura y cobranza. La valorización aprobada se factura con su detracción y queda en la cartera del cliente, con su vencimiento.

Lo que gana la gerencia

Cuando el avance, la valorización y la factura salen del mismo plan de la obra, la gerencia ve en un solo lugar lo ejecutado, lo valorizado, lo facturado y lo cobrado. Y puede comparar esa curva con el costo real de la obra para saber, cada semana, cuánto margen queda. Planificar, ejecutar, controlar. Conoce cómo lo resolvemos en ALTA Construcción.

¿Te pasa en tu empresa?

Revisemos tu caso sin costo

Cuéntanos tu principal desafío y un consultor de ALTA te propone por dónde empezar.